Donestech: el día que me enrollé con la tecnología

Donestech es un colectivo de Barcelona integrado por tres mujeres -Eva Cruells, Nuria Vergés y Alex Hache - que han desarrollado en estos dos últimos años un amplio proyecto de investigación social activista sobre la participación y el uso de las nuevas tecnologías por las mujeres.

Los objetivos: encontrar algunas claves para aumentar el número de mujeres en las tecnologías, sobre todo en las de software libre; mejorar las condiciones de participación de las mujeres en ellas, denunciando la discriminación y las situaciones varias de exclusión directa o indirecta; visibilizar la existencia de mujeres en el universo tecnológico y sus contribuciones al desarrollo de las tecnologías y a nuevas formas de llevar a cabo la práctica tecnológica; compartir e intercambiar experiencias; aportar una reflexión entre hombres y mujeres sobre cómo los roles y estereotipos de género en el trabajo colectivo e identificar qué acciones se pueden poner en marcha para ello. “Todo ello desde las mujeres como verdaderas protagonistas“.

Los resultados de la investigación están accesibles en la web de Donestech en forma de cartografías y un documental que recoge algunas de las entrevistas realizadas en este periodo: “El día que me enrollé con la tecnología“.

Este es un resumen de sus respuestas.

El orígen del proyecto

Un día quedamos las tres, nos gustamos, nos gustó el proyecto, nos gustaron nuestros fondos, nuestras trayectorias y nuestras ilusiones”.

El contexto de Barcelona en el que se encontraron tuvo su importancia en la gestación de donestech “porque somos muchas las mujeres participando de diferentes proyectos colectivos en relación con el uso de las tecnologías y el software libre: proyectos mediactivistas como radiopaca.net, Indymedia Barcelona o Okupem les Ones y también de hacklabs como el de riereta.net, KAOXX o KernelPanic. Se crearon varios foros de encuentro y discusión muy enriquecedores, como el de Kernel Panic o el encuentro de ciberfeminismo Enredadas.”

Además “en los dos últimos años la cuestión del acceso y uso de las TICs por parte de las mujeres ha empezado a entrar en la agenda política en Cataluña y en el Estado español, por ejemplo el Plan de Igualdad de Oportunidades del Instituto de la Mujer del 2008-2012 recoge por primera vez dos ejes estratégicos de Innovación y Conocimiento que adoptan un conjunto de medidas para promover la participación de las mujeres en las formaciones técnicas, etc. Ello se traduce en unos pocos recursos para promover investigaciones como las nuestras, aunque pensamos que deberían destinarse muchos y muchos mas. Porqué la cuestión del acceso y la participación de las mujeres a las tecnologías no es tan sólo una cuestión de mujeres sino que concierne a la manera en cómo construimos y avanzamos en nuestra sociedad, nos concierne a todas y a todos

A partir de ahí, con la ayuda de una beca del Institu Català de la Dona y del Plan Avanza, han desarrollado en estos dos últimos años un amplio proyecto de investigación social activista sobre la participación y el uso de las nuevas tecnologías por las mujeres a través de diferentes herramientas: un cuestionario on-line y entrevistas en profundidad a mujeres de diferentes pefiles.

Mapas y aplicaciones de visualización para pensar fuera de las categorías

Los resultados de la investigación -registrados bajo licencias libres- han tomado la forma de un documental que puede visualizarse y descargarse en su web y diversas visualizaciones informáticas y cartografías realizadas con la aplicación de software libre AREA para “visibilizar y mostrar las narrativas generadas, las subjetividades y trayectorias de las mujeres en relación a las memorias y los aprendizajes con las tecnologías y los resultados de la investigación cuantitativa del cuestionario online.” En su opinión, el uso de aplicaciones de visualización permite presentar las informaciones y resultados de la investigación de manera más horizontal y participativa y contribuye a la reflexión y el análisis ya que se puede “navegar entre los mapas a modo de deriva, para perderse y encontrarse, descubrir y crear asociaciones fuera de las categorías preestablecidas, cada navegación es única e intransferible, abriendo posibilidades infinitas de (re)interpretación de los resultados.

A través de estos mapas, han querido mostrar el perfil de las mujeres entrevistadas y cuáles han sido sus vías de acceso a las tecnologías, qué uso hacen de ellas y qué les gustaría mejorar. También han diseñado un mapa dedicado a las memorias, a “nuestros primeros recuerdos tecnológicos, a nuestras magdalenas de Proust como un ejercicio de memoria que haga emerger los imaginarios sumergidos en el olvido“; otro sobre los procesos de aprendizaje de las tecnologías: “¿qué recursos técnicos y humanos hemos movilizado para mejorar nuestros usos y prácticas?, ¿qué formaciones, talleres o carreras universitarias hemos recorrido?, ¿con quién hemos ido aprendiendo?” y, por último, una cartografía de eventos y acciones sobre mujeres y tecnologías que comporta una dimensión temporal (cuando), geográfica (donde), social (quién), unos objetivos (qué), unos medios de registro, documentación y/o difusión (página web, etc..).

Algunas conclusiones de la investigación

Entre las conclusiones de su investigación destacan las deficiencias de las vías regladas de transmisión de conocimiento tecnológico, la existencia de saltos importantes entre el primer contacto tecnológico y el uso intensivo de la tecnología, la necesidad de llevar a cabo acciones de difusión y fomento entre los 12 y los 20 años por ejemplo “con formatos audiovisuales y multimedia mucho más atractivos que el texto” y la importancia del software libre en la formación tecnológica de las mujeres.

También aluden a la necesidad de romper las dicotomías y dualizaciones que siguen existiendo entre ser hombre o mujer, tech o no tech, de “querer traspasar el género pero sin obviar que las atribuciones de roles de género siguen constituyendo una importante fuente de discriminación para las que han nacido mujeres” y a la importancia de trabajar más con los hombres, “los chicos, los quillos, los señores, los nengs, los maridos, los hermanos, los padres, los primos, porque el feminismo y la evolución hacia otros tipos de relación entre géneros nos beneficia a todxs.” Y por supuesto: “seguir quejándonos de que queremos estar ahí pero que no nos lo ponen muy fácil aunque sea inconscientemente…Y buscar excusas, sean presentaciones, grupos de discusión, talleres, festivales, listas de correo o webs para encontrarnos, crear redes y facilitar la explosión creativa colectiva que nos permita llegar cambios positivos y desarrollar todo el potencial que ya existe.”

En este sentido destacan la relevancia de los encuentros presenciales en los que el encuentro con la tecnología, la experimentación y el aprendizaje son más amigables para las mujeres. “Cualquier evento que haga mas fácil el encuentro táctil, sensual e intelectual con las tecnologías y los artefactos tecnológicos nos hace interactuar y nos brinda confianza, ganas de seguir porque estas experiencias parten del hacer, dónde una puede intercambiar, recurrir a otras y cada una realiza desde su experiencia y deseos propios.

La tecnología como acción política

Conscientes del carácter no neutral de la tecnología, para donestech la tecnología y las representaciones que hacen de ella tiene un valor político, en tanto que contribuye a la construcción colectiva de la vida social. Coinciden con la corriente del pensamiento y práctica feminista de los años 90: una visión optimista y emancipadora pero a la vez crítica. “Haraway enuncia que no se trata de ir contra la ciencia y tecnología sino que se trata de “codificar de nuevo la inteligencia y la comunicación para subvertir el comandamiento y el control”.”

Porque más allá de la socialización en red o el uso de aplicaciones informáticas más o menos desarrolladas, las tecnologías también tienen importancia en la vida offline de las mujeres. “Abogar por aprender con las Tecnologías de Información y Comunciación a ser mas autónomas tiene que partir de un trabajo en todos los campos fronterizos, la dimensión familiar, la salud, la vejez, la educación, las tareas domesticas, la violencia de genero en todas sus formas, las condiciones de trabajo, las sexualidades, las tecnologías reproductivas, la burocracia y la administración, los mecanismos y recursos de aprendizaje reales…

Por esta razón, para ellas es importante unir estas acciones a situaciones y luchas de mujeres en el resto del mundo “de aquí, de allí, con o sin estudios, casadas o solas, jóvenes y mayores, con grados diferentes de experiencia, oportunidades e interés. Las conexiones siempre están aunque sólo a nivel de referencias, de contar historias e imaginarios ajenos, pero para las personas que no han mostrado interés por estos temas, o sencillamente los desconocen, el abismo de la representación no es fácil de sobrepasar

¿Por qué lela?

“Al principio buscábamos un nombre para el proyecto que nos identificara a todas con la relación que manteníamos con las tecnologías, una relación de pasión, curiosidad, aprendizaje y creación que nos abre un mundo de posibilidades pero no exenta de decepciones, críticas, estados catatónicos después de estar horas delante del ordenador, torpezas, bloqueos, etc. Y así nos salió el nombre de Lela porque te quedas lela después de estar mucho rato delante del ordenador, porque lela no es algo puro, es una mezcla de tonta y de loca, a veces mas loca que tonta, a veces mas tonta que loca. Porque lela y sus letras permiten mucho juego y de cambio… Y también porque es un estado: dices que estás lela más que eres lela, no es permanente… Haraway hace servir el recurso del sarcasmo que permite el saber mucho. Pues nosotras utilizamos el recurso de la curiosidad, la pasión, la inocencia y partimos de algunos desconocimientos… Y también porque muchas veces nos hemos hecho las lelas como recurso de aprendizaje, diría que es muy femenino.. Y porque salió así y nos gustó.

2 Responses to “Donestech: el día que me enrollé con la tecnología”

  1. k.oz'n Says:

    como podeis escribir eso? hace 4 anos que pregunto de quittar mi nombre de la colaboracion de las penelopes y todavia esta…
    eso es el respecto que se quiere dar a las mujeres o es porque soy transgender?

  2. k.oz'n Says:

    no tengo vagina… monique wittig

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